Ottolenghi, la villa que late con el agua.


Casa Ottoloenghi by Carlo Scarpa. Bardolino, Verona. Photo by Martino Pietropoli

En la localidad italiana de Bardolino, frente al lago de Garda, se encuentra una de las obras más bellas de Carlo Scarpa. Prácticamente enterrada entre viñedos, su diálogo con la tierra es intenso, simulando una gruta a la que se accede por una profunda grieta en el terreno. Aun así, el elemento que da vida a esta villa es la gran constante en la obra de este arquitecto veneciano: el Agua.

Las referencias a este elemento son muy sutiles en toda la casa Ottolenghi, empezando por su cubierta. Ocho grandes pilares cilíndricos asoman junto a varias chimeneas, una constelación de elementos que marcan los quiebros de una topografía artificial. Con un acabado de piezas cerámicas oscuras como la tierra de los viñedos, de nuevo aparece el elemento Tierra, que encauza con sus pendientes el agua de lluvia hacia dos gárgolas.

Acceso a la Villa Palazetto en Monselice

Como curiosidad, una intervención en la Villa Palazetto en Monselice sirvió de banco de pruebas para esta cubierta. Su patio delantero está formado por planos inclinados de piezas cerámicas, incluyendo un par de cilindros de piedra.

Volviendo a la casa Ottolenghi, la referencia al agua vuelve a abrirse paso cual herida en el terreno simulando una erosión en un paisaje kárstico, un pasaje estrecho y profundo invadido por las hiedras que nos introduce en las mismas entrañas de la tierra para descubrir al fin los espacios de esta vivienda. El tortuoso recorrido de la escalera no nos permite adivinar la profundidad de la grieta hasta haber completado su recorrido, no sin antes pasar junto a una poza de agua, usada como depósito de abastecimiento para el riego. Otras tres pequeñas albercas y dos estanques rodean la casa, destacando el de mayores dimensiones que preside el jardín.

Dos gárgolas interrumpen el reposo del estanque principal, una con el agua de lluvia de la cubierta, y otra con un fluir continuo proveniente de un pequeño estanque en el interior de la casa, flanqueado por tres grandes columnas. Ambos estanques comparten la misma vegetación acuática, con un vidrio a hueso como único elemento separador. Dispuesto entre las columnas, este vidrio marca un límite casi imperceptible entre interior y exterior, dejando dos de las columnas fuera de la casa.

Una gárgola metálica de perfil zigzagueante comunica ambos estanques, conduciendo el agua al ritmo de un leve tintineo. Al finalizar su recorrido, rompe el agua dando vida al estanque con la expansión de unas ondas que reflejan su latir sobre el estuco negro del techo de la “gruta”, por el día con coloridos y ondulantes reflejos, y en las noches más despejadas con el blanco resplandor lunar.

El pavimento no se libra del ingenio de Scarpa. Si os fijáis en el plano de planta o en cualquier foto del solado, se aprecian piezas de mármol insertadas en el terrazo a la veneciana, una simulación del comportamiento natural de retracción del terreno al disminuir su humedad.  

Espacios que parecen deber su origen al paso del agua en la tierra, recorridos que marcan ritmos temporales que se proyectan al interior de la gruta con reflejos diurnos y nocturnos… esta es la vida que el agua en movimiento infunde a esta casa, un latido de sonidos y reflejos que da ritmo al espacio y lo enlaza con el tiempo, desdibujando los límites entre el interior y el exterior.

Bien es sabida la influencia de la arquitectura japonesa en Scarpa. En el libro “Agua, esencia del espacio en la obra de Carlo Scarpa”, que recomiendo encarecidamente, el autor hace referencia a esta continuidad entre tiempo y espacio relacionándolo con el “ma” japonés, un concepto de espacio o intervalo natural existente entre dos elementos o dos sucesos que se concatenan. Para la mentalidad occidental, esta idea más cercana al vacío resulta muy abstracta, pero de gran utilidad para entender las sutilezas que se esconden tras esta obra maestra. Por ello en el siguiente artículo, “La tensión del vacío en la arquitectura japonesa”, podéis encontrar más información sobre este tema.

Recomendado

“Desafiando patrones de modernidad en Chihuahua”, un artículo que trata de una moderna vivienda en México, donde aprovecho para compararla con la casa Ottolenghi y la casa Sheats Goldstein de Lautner.

Bibliografía

Francisco Del Corral Del Campo, “Agua, esencia del espacio en la obra de Carlo Scarpa”, General de Ediciones de Arquitectura

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