Así se construyeron… los centros comunitarios de Naiju y Uchino.


Centro comunitario en Naiju

Centro comunitario en Naiju

Encontrar información acerca de estos dos proyectos de Shoei Yoh resulta complicado, así que intentaré hacer un resumen coherente con lo poco que tengo.

Ambos edificios se construyeron con un año de diferencia (1994 y 1995) en la prefectura japonesa de Fukuaka para albergar espacios de reunión para personas mayores, además de guarderías. Al tratarse de construcciones humildes de uso local, el ahorro de medios resultaba vital por lo que se optó por unas estructuras laminares que optimizaran el uso del hormigón y del acero al menor volumen necesario de material. De hecho, en ambas construcciones fueron decisivos el apoyo y participación de la comunidad, además del uso de materiales locales como el bambú.

Este interés de Shoei Yoh por el “ahorro estructural” tiene su origen en el Palacio de los deportes Toyama Galaxy de Kosugi (1990), en cuyo diseño recurrió a programas de simulación para obtener una estructura optimizada a elevadas cargas de nieve. El resultado fue una cubierta tridimensional de acero, de sección variable y ondulada sobre un bosque de pilares de hormigón. Esta forma fascinaría a Shoei Yoh ya que según él era a la vez natural, racional y económica.

Naiju_Construcción 11

Esta premisa sería aplicada en los dos centros comunitarios de Fukuaka, pero a una escala más humilde. En ambos, el bambú se utiliza como entramado reticular deformable que sirve de apoyo a la forma deseada para la lámina de hormigón. Este entramado se realiza en el suelo, cuidando que no se formen triángulos ya que de lo contrario perdería su capacidad de deformación. El entramado de Naiju ocupa una planta cuadrada, y se puede apreciar un refuerzo que recorre sus diagonales formando una gran X. Al recorrer sus diagonales, la retícula se vuelve triangular seguramente para evitar su deformación ya que si os fijáis ocupa las partes convexas y más elevadas de la cubierta, como si fueran dos arcos cruzados.   

Una vez terminado el entramado, éste se eleva del suelo, deformándose hasta obtener la forma deseada gracias al calor de una hoguera que encendían justo debajo. Algo arriesgado la verdad, pero parece efectivo.

En Uchino la cubierta adopta una forma ondulada con apoyos puntuales en todo su perímetro. La variación de altura de la cubierta refleja las distintas luces entre apoyos, de tal modo que a mayor distancia, más elevada será la onda. Una ondulación tan variable se logra deformando la cuadrícula de cuadrada a romboidal según cada zona, mientras que en Naiju se mantiene cuadrada, a excepción de la zona reforzada.

La forma elegida en Naiju, al tener planta cuadrada, se asemeja más a un pañuelo que es elevado desde su centro. De hecho, se mantuvo en dicho punto una estructura de apoyo que no fue retirada hasta pasadas 3 semanas tras el vertido del hormigón, para garantizar así su fraguado. Tras la retirada del apoyo central, esta estructura pasaría a trabajar como una cáscara a compresión.

Lo que desconozco es el material utilizado entre la trama de bambú y el hormigonado, aunque por las fotos parece textil. Tampoco conozco el dato del espesor de las cáscaras de hormigón, ni si trabaja solidariamente con el bambú. Si disponéis de algún dato o queréis compartir vuestras hipótesis os animo a completar este artículo!

 

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