¿Cuánto y qué tipo de energía consumen nuestros hogares?


Primeramente… ¿porqué este artículo?

Soy consciente de lo tedioso que puede llegar a ser este tema, por lo que antes de haceros asimilar tantos datos, prefiero avanzaros un resumen con las principales conclusiones.

Ya sabemos que la energía es imprescindible, sobre todo si queremos mantener nuestra sociedad de bienestar, y que en los últimos años se está haciendo hincapié en el ahorro energético de nuestras viviendas. ¿Pero porqué resulta tan importante, y porqué ahora? ¿tanto gastamos?. Pues sí, nuestras viviendas gastan mucho, y la razón es que demandamos mucho, en especial en calor.

Por nuestras condiciones climáticas, el consumo final de los hogares españoles se encuentra 9 puntos porcentuales por debajo del conjunto de la UE. Aun así, nuestra dependencia energética del exterior es del 82%, por encima de la media europea que se encuentra en el 50%. Ya si hablamos de petróleo, la dependencia es total.

El tipo de combustible es por lo tanto tan relevante como la cantidad consumida, y dependerá de los equipos que instalemos en nuestras viviendas. Cierto es que existen diferencias en la demanda según se trate de un piso o una vivienda aislada, o de la zona climática en la que se encuentre; pero no es lo mismo por ejemplo cubrir una misma necesidad de calor con gas, biomasa, o electricidad.

La electricidad es indudablemente imprescindible, pero se sigue usando en muchos hogares con fines como calentar agua o calefacción, existiendo alternativas más eficientes. Como se verá más adelante, el consumo eléctrico lleva asociada una elevada energía primaria, reduciendo drásticamente la eficiencia de los edificios que la utilicen para generar calor, lo que lleva con gran seguridad a tener una G en la etiqueta energética.

Los sectores de consumo en España.

El peso energético del transporte y la industria en España es muy elevado, con un 40 y un 30% respectivamente en el reparto de consumo. Los edificios, formados por el sector residencial y servicios (comercios, hoteles y oficinas) suman un 26%.

Distribución consumo por sectores

Comparativamente puede parecer que nuestros hogares no sean los que más consumen, pero dos son los aspectos que lo cambian todo:

  • Este porcentaje corresponde a la energía final, que es la que se usa en el punto de consumo, como la electricidad o el gas. La energía primaria es la que verdaderamente refleja el volumen de consumo de un país, ya que es la suma de la energía final demandada más todas las pérdidas producidas en su transformación y transporte, lo que por supuesto dependerá del tipo de combustible. Nuestros hogares consumen cerca del 17% de energía final, pero si hablamos sólo de electricidad, representan el 25% del consumo a nivel nacional. Por cada unidad de electricidad consumida en el hogar, son necesarias 3 unidades de energía fósil consumidas en centrales térmicas. Por ello, la energía primaria asociada a la electricidad es muy elevada, lo que llega a ser lo mismo que multiplicar por tres a nivel nacional el consumo de un hogar. Si sumamos el resto de combustibles, el consumo de nuestros edificios puede llegar a alcanzar el 40% de la energía total.
  • El peso del sector industrial ha sido tradicionalmente de los más elevados en nuestro país, una tendencia en cambio a la baja por las medidas de ahorro aplicadas desde los años setenta. Se puede decir que, por necesidad, la concienciación de este sector ha sido temprana. Tanto el sector residencial como transporte protagonizaron un aumento del consumo a partir de los años noventa. La tecnología del automóvil lleva años orientada a la eficiencia, pero nuestros hogares siguen incrementando su consumo con una tasa 5 veces superior al crecimiento de la población. La razón: una mayor exigencia en confort y tecnología.

Como conclusión, nuestros edificios han aumentado en los últimos años tanto su consumo como la intensidad energética asociada, lo que es sinónimo de poca eficiencia. Con esta tendencia al alza y sin frenos, ya es hora de que nuestras viviendas se sumen al esfuerzo de la eficiencia energética.

Tendencia consumo en viviendas

Tendencia consumo en viviendas

Respondiendo a las siguientes preguntas, entenderemos la magnitud del problema:

  • ¿Cuántos y qué tipo de hogares hay en España?
  • ¿Qué necesidades energéticas demandamos al habitar esas viviendas?
  • ¿Qué combustibles consumimos?
  • ¿Cuál es el equipamiento que consume ese combustible y cubre nuestras necesidades?

Para responder a estas preguntas, tomaremos los resultados del Proyecto SECH-SPAHOUSEC del IDAE con fecha de julio de 2011, un estudio de 18 meses que desgrana el consumo energético del sector residencial español. Tomando de base tres zonas climáticas para la península (atlántico norte, continental y mediterráneo), se realizaron entre otras cosas más de 9000 encuestas, mediciones directas y en tiempo real del consumo eléctrico, incluidos los “standby”, en 600 hogares (200 por zona climática)…

Zonas climáticas SPAHOUSEC

Los hogares españoles: cantidad y características.

Características tales como ubicación, fecha de construcción o clase social tendrán un reflejo directo en la calidad y mantenimiento de la construcción y su equipamiento, pero sobre todo debemos diferenciar entre vivienda aislada y piso.

De los cerca de 17 millones de viviendas consideradas en el Proyecto SECH-SPAHOUSEC, el 70% se reparte en bloques y el 30% restante en viviendas unifamiliares.

Tipos de viviendas y encuestas

 Hogares por clases sociales y tipo de hábitat

 

¿Qué demandan nuestros hogares?

Las necesidades de una vivienda engloban calefacción, agua caliente sanitaria (ACS), refrigeración, cocina, iluminación y electrodomésticos; un abanico tan variado que convierte los hogares en la tipología de edificio más complejo de analizar.

Consumo según usos

Reparto medio nacional

Aunque con ciertas variaciones asociadas al clima, podemos sacar las primeras conclusiones:

  • El mayor consumo en una vivienda se destina a la producción de calor, repartido en calefacción y agua caliente sanitaria.
  • El consumo eléctrico suele ser una de las mayores preocupaciones en los hogares españoles, un consumo principalmente ligado a nuestra dependencia tecnológica como es el uso de ordenadores, televisores, electrodomésticos…
  • La iluminación en cambio no supera en ningún caso el 5%, razón por la cual nunca se tiene en cuenta a la hora de certificar una vivienda.

Viviendas en bloque y unifamiliares.

Si comparamos tipologías, las diferencias entre viviendas en bloque y unifamiliares se acentúan. En las unifamiliares, en especial las aisladas, el porcentaje de consumo de calefacción puede llegar a duplicarse debido a su mayor superficie, mayor ocupación, y sobre todo, su mayor exposición a la intemperie. Esto se traduce en un consumo unitario de calefacción hasta cuatro veces mayor que en una vivienda en bloque, duplicándose el consumo total.

Consumos medios finales de los hogares españoles.

Consumo final total y medios por viviendas

  • El consumo medio de un hogar español se sitúa en 35,7 TJ al año (0,852 tep/hogar), con un gasto anual medio de 990€.
  • En los pisos, este consumo es un 25% inferior a la media nacional, situándose en 27,3 TJ al año (0,652 tep/hogar).
  • El consumo medio de las viviendas unifamiliares casi duplica el valor nacional, con 55,2 TJ al año (1,318 tep/hogar).
  • La zona climática con menores consumos, para ambas tipologías de viviendas, es la Mediterránea, y la que más consume por hogar la zona Continental. En cuanto a valores totales, el consumo energético se concentra en estas dos zonas con valores muy semejantes, ya que el Atlántico Norte no presenta tanta edificación.

 Consumo unitario según tipo vivienda

¿Qué combustibles consumen los hogares españoles?

Consumo según fuentes energéticas

  • La electricidad es la fuente de energía más utilizada (35%), seguida por el gas natural (25%).
  • El 62% del consumo de electricidad se debe al uso de aparatos eléctricos. En ese sentido destaca la zona Mediterránea por su mayor equipamiento en electrodomésticos.
  • El resto de la energía eléctrica se destina a la producción de calor para calefacción y ACS, o para refrigeración como es el caso de la zona Mediterránea.
  • El 11% de las viviendas incorporan energías renovables cubriendo el 17,7% del consumo total. Las viviendas unifamiliares se encuentran a la cabeza con un 22% de las mismas, frente al 6% de los pisos. 

¿Cómo equipamos nuestros hogares y qué combustible requieren?

Todas estas diferencias en los consumos medios van ligadas al tipo de equipamiento. Como veremos, existen preferencias en función de la zona climática o del tipo de vivienda a la hora de escoger una u otra tecnología.

Conocer estas tendencias permite adelantar estrategias de eficiencia a largo plazo. Por señalar un ejemplo, todos los hogares equipados con aparatos eléctricos para la producción de calor o refrigeración son ahorradores en potencia a través de la rehabilitación energética.     

Veamos los datos obtenidos por el Proyecto SECH-SPAHOUSEC acerca de las características generales de estos equipamientos.

Calefacción

Sist calefacción por zona climática

  • Este servicio es el que muestra un mayor grado de multiequipamiento, con 1,3 tipos de calefacción de media por hogar (calefactores, calderas…). Las viviendas más equipadas al respecto son las unifamiliares, y según zonas climáticas, las de las zonas Continental y Mediterránea.
  • El 82% de los hogares presentan sistemas individuales de calefacción, relegando la calefacción central al 18% de las viviendas, con mayor presencia en la zona Continental. Los sistemas de control y regulación de temperatura como termostatos están presentes en el 70 % de los hogares.
  • Los servicios centralizados de calefacción consumen un 22% menos que los individuales.
  • La caldera convencional es el equipo más utilizado, sobre todo en la zona Continental y en las viviendas en bloque.
  • La zona Mediterránea presenta el mayor índice de equipos de calefacción eléctricos, como bombas de calor reversibles, calefactores y radiadores.
  • Las fuentes energéticas mayoritarias son la electricidad (46%) seguido del gas natural (32%).

Agua Caliente Sanitaria (ACS)

Sist ACS por zona climática

  • El servicio de agua caliente está presente en la mayoría de los hogares, aunque sin multiequipamiento. Predominan las instalaciones individuales, incluso cuando la instalación de calefacción es centralizada.
  • La caldera individual vuelve a ser el equipo más utilizado.
  • En cuanto a fuentes energéticas, las más utilizadas son el gas natural (40%), el butano (26%), seguido de la electricidad (22%).

Refrigeración/Aire Acondicionado

Sist refrigeración por zona climática y tipo de viv

  • Este equipamiento se encuentra de forma individual en el 49% de los hogares españoles, y representan una enorme fuente de consumo de electricidad.
  • Las diferencias están marcadas por la climatología más que por la tipología de vivienda. La zona Mediterránea es la más equipada con el 67% de sus hogares, mientras que en la zona Atlántica apenas representa el 1%.
  • El equipo más utilizado es la bomba de calor reversible: 78% a nivel nacional, elevándose al 83% si nos centramos en la zona Mediterránea, o al 84% si hablamos de viviendas unifamiliares.

Cocina

  • Las cocinas de gas representan el 31% de los hogares, predominantemente en la zona Mediterránea.
  • Las vitrocerámicas se encuentran en el 30% de los hogares, destacando esa preferencia en el Atlántico Norte.
  • Por tipo de vivienda, las viviendas unifamiliares se decantan más por la vitrocerámica, mientras que el gas es el favorito en los bloques.

Electrodomésticos e iluminación

Esta fuente de consumo eléctrico no se tiene en cuenta a la hora de certificar la eficiencia energética de una vivienda. La finalidad de la certificación energética es el ahorro a través de la eficiencia, por lo que en nuestras viviendas resulta lógico orientar los esfuerzos en los equipos que generan calor ya que concentran el mayor porcentaje de consumo.

En cualquier caso, los electrodomésticos representan la mayor fuente de consumo de electricidad, razón por la que se promueve desde hace años el ahorro con campañas de concienciación y la producción de electrodomésticos cada vez más eficientes; al igual que ocurrió hace años con el uso de bombillas de bajo consumo.

El consumo en standby resulta además muy interesante, por lo que seguramente lo trataré en otro artículo.

certificacion

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