Wright, siempre en busca de líos….


EXTRACTOS_Frank Lloyd WrightEn una conferencia de 1931 realizada en el Instituto de Arte de Chicago, Wright dejó bien patente el ambiente en el que se movía en su época de Oak Park tras la construcción de la casa Winslow en 1893. Ahora todos apreciamos la belleza que impregna el sentido orgánico a sus obras, pero tras leer el siguiente párrafo, cuesta creer que hubiera valientes dispuestos a contratarle!

Al principio los banqueros se negaron a dar créditos para las casas, y hubo que buscar amigos para que financiaran las primeras construcciones. Los vendedores de materiales leían el nombre de los planos, cuando se les pedían cotizaciones, y volvían a enrollarlos, y se los devolvían al contratista, indicando que “no buscaban líos”. A menudo los contratistas no entendían correctamente los planos, que eran radicalmente diferentes, porque había que eliminar muchas cosas de la construcción…. Los decoradores en busca de trabajo visitaban a los dueños, se enteraban del nombre del arquitecto, levantaban sus sombreros, y girando sobre los talones se alejaban con un cortante y sarcástico “Buenos días”… Todos los dueños de las casas estaban sujetos a la curiosidad, a veces a la admiración, y con más frecuencia al ridículo del “egotista del medio del camino”.  Además, ellos “tenían algo encima”, cuando eran dueños de una casa como ésa. “¿La soga del mono?”.

Extracto del libro “El futuro de la arquitectura”, F.L. Wright.

Winslow

Casa Winslow, 1893.

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